Cómo Airbnb sobrevivió sus 7 rechazos iniciales

Resumen

En 2007, tres compañeros de cuarto en San Francisco no tenían cómo pagar la renta y terminaron alquilando colchones inflables a desconocidos. Ese gesto desesperado fue la semilla de Airbnb, una compañía que hoy vale billones de dólares y que en 2011 enfrentó uno de sus capítulos más críticos: una startup alemana que la copió por completo bajo un modelo conocido como copycat startup.

¿Cómo nació Airbnb desde un colchón de aire?

La historia arranca con Brian Chesky, Joe Gebbia y Nathan Blecharczyk, tres jóvenes quebrados que vieron una oportunidad cuando una conferencia de diseño llenó todos los hoteles de la ciudad.

Brian y Joe se conocían desde Rhode Island School of Design. Nathan había llegado al apartamento gracias a un anuncio en Craigslist, ese mismo sitio que les inspiraría el modelo: un marketplace enfocado exclusivamente en alquilar habitaciones. Crearon un blog sencillo con funcionalidad de mapas y lo bautizaron Airbed and Breakfast. Tres asistentes a la conferencia rentaron los colchones, recibieron desayuno y networking, y los fundadores lograron pagar la renta.

¿Qué es una copycat startup? Es una empresa que replica el modelo de negocio de otra ya rentable en un mercado distinto, normalmente con inversión fuerte y un equipo especializado en crecimiento acelerado.

¿Por qué Airbnb estuvo a punto de desaparecer en 2008?

En 2008 el blog con mapa solo había generado 5.000 dólares y los fundadores pagaban sus gastos con tarjetas de crédito. La idea de hospedar a un desconocido en tu sala era impensable, y siete inversionistas habían rechazado el pitch.

Para salir de deudas inventaron algo poco convencional: vender cereal temático de las elecciones entre Obama y John McCain. Un diseñador independiente les imprimió 500 ediciones numeradas que vendieron a 40 dólares cada una. La prensa cubrió la rareza, las cajas se agotaron y consiguieron 30.000 dólares. No era suficiente para salvar la empresa, pero sí para sobrevivir comiendo el cereal sobrante.

¿Qué pedían y qué les ofrecieron los inversionistas?

El 26 de junio de 2008, su amigo Michael Seibel, cofundador de Y Combinator y luego de Twitch, los presentó con siete inversionistas de Silicon Valley.

  • Pedían 150.000 dólares a una valoración de 1,5 millones.
  • Eso equivalía a entregar el 10 % de Airbnb.
  • Cinco inversionistas dijeron no y dos jamás respondieron.

Era el momento más bajo. Los tres fundadores estaban al borde de separarse porque nadie entendía el punto de una aplicación como Airbnb.

¿Quiénes son los hermanos Samwer y Rocket Internet?

Mientras Airbnb se hundía, al otro lado del Atlántico los hermanos Oliver, Alexander y Mark Samwer ya eran millonarios construyendo copias de negocios estadounidenses.

En 1998, durante una pasantía en Silicon Valley, conocieron eBay y decidieron replicarlo en Alemania. Fundaron Alando, que en menos de un mes consiguió más de tres millones de visitas. Dos meses después, eBay les compró la empresa por 43 millones de dólares. Habían creado, escalado y vendido un negocio en menos de tres meses.

Luego vino Zalando, la versión europea de Zappos. Sus directivos no solo copiaron el modelo, lo adaptaron a los 24 idiomas del continente. En 2010, Zalando facturaba 200 millones de dólares y tenía 1.000 empleados.

¿Cómo funciona el modelo de Rocket Internet? Inversionistas inyectan hasta 20 millones de dólares en una copia local, contratan emprendedores como directivos sin acciones y les dan un plazo corto para crecer exponencialmente o cerrar.

¿Qué tan grande es el ecosistema de copycats?

Desde 2007, Rocket Internet ha financiado más de 75 copycats en 50 países, generando millones de dólares y empleando a más de 25.000 personas.

Algunos ejemplos del portafolio:

  • Linio, copia de Amazon para Latinoamérica.
  • Easy Taxi, una versión tipo Uber operando en Nigeria.
  • Alando, clon alemán de eBay.
  • Zalando, equivalente europeo de Zappos.

También han financiado versiones de YouTube, Twitter y Facebook en distintos mercados.

¿Cómo entró Airbnb a Y Combinator?

Con todas las puertas cerradas, Michael Seibel les propuso aplicar a Y Combinator, la aceleradora dirigida entonces por Paul Graham.

La entrevista fue un fiasco. En 2008 no se podía rentar un apartamento entero, solo habitaciones, y la idea sonaba extraña. Brian, el más arriesgado, le regaló a Paul una caja del cereal de Obama y le contó la anécdota. La reflexión de Paul fue clara: la idea no la entendía, pero si estos tres eran capaces de vender por 40 dólares un cereal que costaba un dólar, merecían una oportunidad.

Esa historia del cereal, más que el pitch del producto, fue lo que mantuvo viva a la compañía antes de enfrentarse a su clon alemán.

¿Te imaginas haber comprado el 10 % de Airbnb por 150.000 dólares? Cuéntame en los comentarios cuál de estos rechazos te parece el más sorprendente.