INDENTIFICA A TU CLIENTE
Tú sabes el servicio que das, por tanto sabes qué trabajos puedes aceptar.
CONOCER A TU CLIENTE TE PERMITE NEGOCIAR MEJOR
Si no sabes a quién le sirves, cualquier cliente será bueno (aunque no lo sea tanto).
El cliente tiene que beneficiarse de tus servicios y tú debes beneficiarte de su necesidad.
¿Cómo se encuentra?
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Conoce tu servicio. Qué haces, cómo lo haces, por qué lo haces. Cómo comuncar ese valor que aportas al cliente.
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Establece tu meta. Establece un monto mínimo que debes adquirir por tu cliente. Un número.
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Viaja al pasado. Recuerda como te ha ido con otros clientes, cómo te ha funcionado, tal vez después filtrar y solo enfocarte en ese tipo de clientes.
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Haz un perfil de cliente.
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Trabaja para conseguirlo. Si ya tienes las características de tu cliente, solo trabaja duro disciplinadamente y consíguelos.
El objetivo es que tengas el control de tu negocio, que el cliente sea responsable, una buena paga y que cuente con objetivos para su negocio y las metas.
Acepta clientes que acepten tu asesoría que sean flexibles.