Cuando otorgas stock options a tu equipo, hay dos decisiones que definen el éxito del programa: el tipo de acciones que entregas y la cantidad exacta que asignas. Si eres founder y estás diseñando tu plan de opciones, entender esta diferencia te evita errores costosos en futuras rondas de inversión.
¿Qué son las acciones preferenciales y las comunes?
Existen distintos tipos de acciones, pero en el contexto de un plan de opciones para empleados conviene enfocarse en dos: preferenciales y comunes.
Las opciones que entregas a tu equipo son del tipo preferencial con un matiz importante: tienen derechos económicos, pero no derechos de voto. Esto significa que cuando esas opciones se conviertan y se ejerzan, normalmente en un escenario de exit, el empleado recibe el beneficio económico, sin participar en decisiones estratégicas de la compañía.
En contraste, las acciones que tienen los inversionistas funcionan de manera distinta. Son mucho más estratégicas e incluyen derecho a voto en ciertas decisiones, además de otros beneficios asociados a su participación.
¿Las stock options dan derecho a voto en la empresa? No. Las opciones que se otorgan a empleados son acciones con derechos económicos únicamente. Cuando se ejercen, el beneficio es monetario y no influye en las decisiones de la compañía.
Por qué esto te conviene como founder
Saber que las acciones convertidas no tendrán peso en la toma de decisiones es una buena noticia. Te permite alinear incentivos económicos con tu equipo sin diluir el control estratégico de la empresa. El empleado gana cuando la compañía gana, y tú mantienes la dirección del negocio.
¿Debo otorgar un porcentaje o un número de acciones?
Aquí viene el punto que nunca se te debe olvidar: siempre piensa en número de acciones, nunca en porcentaje.
Muchos founders cometen el error de prometer a un empleado un porcentaje de la compañía. Y aunque suene atractivo, es una decisión que puede salirte cara.
Piénsalo así: si entregas un porcentaje, a medida que el valor de la empresa crece, ese porcentaje vale cada vez más, incluso si se diluye en rondas posteriores. Imagina un unicornio. No sabes cuál será su valuación futura ni cómo se reflejará tras las siguientes rondas. Estás firmando un cheque en blanco.
En cambio, al otorgar un número específico de acciones, fijas un monto claro desde el inicio. Sabes exactamente qué estás entregando y bajo qué supuestos lo definiste.
¿Por qué no conviene ofrecer stock options en porcentaje? Porque el valor del porcentaje crece sin control conforme aumenta la valuación de la empresa. Asignar un número fijo de acciones te da certeza sobre el costo real de cada paquete que entregas.
Qué define la cantidad de acciones que asignas
El número de acciones que otorgas no se decide al azar. Responde a dos variables concretas del empleado clave:
- El rol y la experiencia: a mayor responsabilidad y seniority, mayor el paquete de opciones que tiene sentido ofrecer.
- El salario: las opciones complementan la compensación monetaria, así que su tamaño se calibra en función de cuánto está ganando esa persona.
Con estas dos referencias puedes construir paquetes que sean justos, competitivos y financieramente sostenibles para tu cap table.
¿Qué deberías considerar antes de otorgar opciones a tu equipo?
Ya tienes claro el tipo de acciones y la lógica del número fijo. Ahora viene la pregunta que define el siguiente paso de tu plan: qué criterios específicos usar para determinar cuántas acciones merece cada empleado clave.
Cuéntame en los comentarios si en tu startup ya estás pensando en porcentaje o en número de acciones, y qué dudas te surgen al diseñar tu plan.