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Crea tu propio GPT especializado paso a paso

Resumen

Crear un asistente personalizado en ChatGPT te permite automatizar las tareas que más repites en tu día a día. La clave está en combinar tres elementos: instrucciones claras, una base de conocimiento sólida y un prompt de usuario bien definido. Esta guía es para quienes ya conocen ChatGPT y quieren llevar su uso al siguiente nivel.

Para este proyecto final construí un GPT especializado en estrategia para cursos corporativos, pero tú puedes crear uno para escribir artículos de blog, redactar descriptores de cargos o generar posts para redes sociales. Lo importante es la estructura, no la temática.

¿Cuáles son los tres elementos clave de un asistente personalizado?

Un asistente bien construido se sostiene sobre tres pilares que trabajan juntos. Si falta uno, los resultados pierden precisión.

  • Instrucciones personalizadas: el prompt maestro que define el rol del asistente y cómo debe ejecutar las tareas.
  • Base de conocimiento: documentos, manuales y datos que la IA necesita conocer para resolver tu caso de uso con criterio experto.
  • Prompt del usuario: la información puntual que entregarás cada vez que uses el asistente, como un archivo nuevo o una solicitud específica.

¿Qué diferencia hay entre un proyecto y un GPT personalizado? Si tienes cuenta gratuita solo puedes usar la función de proyectos. Con cuenta de pago puedes crear ambos, y el GPT tiene la ventaja de que puedes publicarlo en la tienda para que otros lo usen.

¿Cómo defino las instrucciones del asistente?

En las instrucciones aplico todas las técnicas de prompting del curso. Empiezo asignando un rol claro: actúa como un experto en creación de programas educativos corporativos en tecnología y negocios [4:30].

Después explico el flujo de trabajo. Le indico que el usuario entregará información sobre un curso que está diseñando y que el asistente debe ayudar a crear la ruta formativa. Para tareas complejas, una estrategia muy útil es desglosar el proceso en pasos numerados:

  1. Preguntar de qué trata el curso y la modalidad de enseñanza (online, híbrido o presencial).
  2. Preguntar el estado actual de transformación digital de la empresa.
  3. Preguntar cuántas personas participarán en la ruta de aprendizaje.
  4. Preguntar cuántas y cuáles materias quiere incluir.
  5. Preguntar si hay información adicional clave para la propuesta.
  6. Crear la propuesta de ruta formativa usando todo lo anterior.

Un detalle importante: si la modalidad es online, el asistente recomienda cursos de Platzi como refuerzo. Esa instrucción explícita evita que el modelo improvise.

¿Cómo construyo la base de conocimiento del asistente?

La base de conocimiento es donde el asistente saca el criterio experto que tú no quieres repetir cada vez. En mi caso, cargué un archivo llamado Manual de estrategia que armé combinando dos herramientas vistas en el curso [5:45].

Primero usé deep research para investigar qué elementos debe tener un programa corporativo educacional en tecnología y negocios. Luego pedí a ChatGPT que analizara esa investigación y la transformara en un manual estructurado con todos los puntos que debe incluir la estrategia.

Ese documento se sube directamente en la sección de base de conocimientos al crear el GPT. Desde ese momento, cada respuesta del asistente se apoya en ese manual sin que tú tengas que volver a explicarlo.

¿Qué archivos puedo cargar en la base de conocimiento? PDFs, documentos de Word, hojas de cálculo y archivos de texto con la información que el asistente debe consultar para responder con precisión.

¿Cómo pruebo y ajusto el asistente para que funcione mejor?

La primera versión casi nunca queda perfecta. Después de crear el GPT lo probé pidiéndole una ruta de aprendizaje de IA para una empresa ficticia [9:10]. La respuesta fue completa, pero detecté dos cosas que quería mejorar.

¿Qué ajustes vale la pena hacer después de la primera prueba?

Hice dos modificaciones puntuales en las instrucciones que cambiaron por completo la experiencia.

  • Activar la función canvas: le pedí que generara el documento final en el lienzo para poder exportarlo como Word o PDF y editarlo en vivo.
  • Entregar las preguntas una a una: en vez de listar los seis pasos juntos, ahora pregunta uno, espera respuesta y avanza al siguiente. La conversación se siente más natural.

La instrucción exacta fue: vas a realizar los siguientes pasos uno a la vez, solo pídele uno de los pasos, espera la respuesta y luego pregunta el siguiente. Y así sucesivamente hasta tener toda la información para crear la propuesta.

Después del ajuste, probé con un curso de ChatGPT para 25 personas en modalidad online y el flujo fue mucho más cómodo. El asistente entregó al final una propuesta completa con objetivos específicos, modalidad, estructura, recursos, evaluación, certificación e indicadores de éxito, todo siguiendo la estructura del manual cargado.

¿Qué herramientas de ChatGPT puede usar mi asistente?

Un GPT personalizado hereda los poderes de ChatGPT que actives al crearlo. Entre los más útiles para este caso están:

  • Búsqueda web: para incorporar datos actualizados a las propuestas.
  • Análisis de datos: si el asistente debe procesar archivos del usuario.
  • Generación de imágenes con DALL·E: yo lo usé incluso para crear el logo del propio asistente.
  • Canvas: para entregar documentos editables en formato lienzo.

Este asistente me permite pasar de una reunión de exploración con un cliente a enviarle una propuesta lista con la ruta de aprendizaje que necesita en minutos. Reduce drásticamente el tiempo de una de las tareas que más repito.

¿Qué idea se te ocurrió a ti para tu proyecto final y qué asistente vas a construir? Comparte tu creación en los comentarios para inspirarnos entre todos con nuevas ideas.