Cómo hacer entrevistas UX que generen insights

Clase 4 de 24Curso de Design Thinking

Resumen

Las entrevistas individuales bien hechas son una fuente poderosa de insights en UX: permiten comprender motivaciones, circunstancias y tensiones reales para transformar problemáticas insatisfechas en oportunidades. Aquí encontrarás un método claro para profundizar uno a uno, leer lo implícito y moderar con foco.

¿Qué son las entrevistas individuales y para qué sirven?

Las entrevistas individuales son charlas uno a uno para profundizar en historias personales con sensibilidad y detalle. No es dos a uno: sumar a un colega puede ser intimidante y restringir la apertura. A diferencia de las tríadas (mini focus group de tres personas) o un focus group de siete, aquí buscamos temas puntuales y complejidad contextual.

  • Sirven para entender motivaciones: desde el deseo hasta la obligación.
  • Exploran circunstancias: elementos y objetos que rodean y limitan a la persona.
  • Identifican problemáticas insatisfechas que son, en esencia, oportunidades.
  • Permiten que la persona se abra y comparta su historia con profundidad.

Estas entrevistas pueden realizarse en casa, en el contexto de uso, en oficinas o donde mejor fluya la conversación. Lo clave: escuchar, observar y desglosar.

¿Cómo preparar y moderar para obtener hallazgos de valor?

El primer filtro es hablar de hechos recientes. Evita recuerdos lejanos: el tiempo distorsiona. Apunta a eventos de la última semana a cuatro semanas para “sacar jugo” a lo que aún está fresco en la memoria.

Luego, el objetivo es desglosar la problemática: entender la escena completa, los actores, los objetos y las restricciones. Esto nutre la ideación de producto o UX con material real y accionable.

Además, la clave es escuchar lo latente: contradicciones entre lo que se dice y lo que el cuerpo expresa. Observa tono de voz, lenguaje corporal y mirada. Si alguien mira hacia abajo o sonríe mientras cuenta algo duro, allí hay información implícita. Si surge llanto, aplica criterio ético: puedes pausar y ofrecer continuar más tarde; la persona debe terminar tan bien o mejor que como empezó.

¿Cómo desglosar la problemática paso a paso?

  • Pide el hecho reciente y la escena concreta.
  • Pregunta: ¿con quién estabas?.
  • Indaga: ¿qué pasó y qué te dijo tal persona?.
  • Explora los elementos y objetos que circundan la situación.
  • Reconstruye la secuencia con detalles sin saltar a evaluaciones.

¿Cómo moderar sin perder el foco?

  • Detecta cuando se van “por las ramas”.
  • Redirige con suavidad: “ah, qué bien, qué interesante. muy bien. y ahora esto”.
  • Vuelve a los objetivos específicos definidos para la investigación.
  • Mantén el ritmo sin apurar: prioridad al contenido relevante.

¿Qué errores evitar y qué habilidades practicar?

Evita quedarte en lo literal: el valor surge de leer lo implícito y las contradicciones. No preguntes en futuro ni en potencial; eso son conjeturas. Trabaja con presente y pretérito para entender la historia real.

Dos técnicas individuales especialmente fuertes: la entrevista en profundidad y los diarios. Ambas facilitan apertura y detalle frente a lo que rara vez aflora en dinámicas grupales, donde se debate pero cuesta abrir el corazón y la puerta de la propia casa.

Estas prácticas ayudan a detectar tensiones y vacíos en la experiencia para llevar material concreto a la ideación.

¿Qué lenguaje usar: presente o pretérito?

  • No hagas futurismo: evita “¿qué harías la próxima vez?”.
  • Enfócate en lo que hizo y hace hoy.
  • Trabaja con episodios de la última semana a cuatro semanas.
  • Extrae detalles antes de pedir valoraciones numéricas.

¿Has hecho entrevistas uno a uno? ¿Qué desafíos encontraste al moderar, leer el lenguaje corporal o evitar el futurismo? Comparte tus aprendizajes y preguntas en los comentarios.