Casos de éxito y fracaso en empatía

Clase 12 de 31Curso de Design Thinking con Minds Garage

Contenido del curso

Resumen

Entender el porqué del usuario cambia resultados. A través de IKEA, Exquisita con Betty Crockett y Starbucks en Argentina, se ve cómo la propuesta de valor, la experiencia de uso y la empatía determinan la aceptación. Aquí se conectan el qué, el cómo y el porqué del iceberg con decisiones claras de diseño, comunicación y producto.

¿Por qué el porqué del usuario cambia la propuesta de valor?

El modelo del iceberg organiza la experiencia en tres capas: qué, cómo y porqué. El éxito ocurre cuando la propuesta conecta con el nivel emocional más profundo.

  • Qué: el producto que se ve, por ejemplo, la silla moderna.
  • Cómo: el recorrido para usarlo, desde la tienda hasta el armado en casa.
  • Porqué: el motivo emocional que da sentido, como “puedo armar mi casa”.

Cuando el porqué del usuario no se atiende, la propuesta pierde fuerza. Cuando se integra, la aceptación crece porque la solución refleja valores, roles y deseos reales.

¿Cómo lo aplicó IKEA para conectar con la gente?

IKEA incorporó al usuario dentro de la cadena: te llevas el mueble desarmado, lo transportas y lo armas con un manual sencillo y amigable. El objetivo es que quede como en el showroom de la tienda, pero en tu casa. Así, el qué es la silla; el cómo, ir con un amigo, anotar el código, bajar al depósito y llevar la caja; y el porqué, participar activamente en construir el propio hogar.

  • Propuesta de valor diferencial: usuario protagonista del armado.
  • Experiencia de uso clara: depósito, códigos y manual simple.
  • Conexión emocional: “me gusta armar mi casa”.

Además, lanzaron una campaña empática en su página web sin cambiar el producto ni el precio: renombraron artículos según problemas domésticos reales.

  • “Mi pareja ronca”: nombre del sofá cama.
  • “Cuando los chicos se van de casa”: copas de champagne.
  • “Relación a distancia, cómo hacerla funcionar”: cajas para llevar cosas a otro país.
  • “Cuando los chicos juegan demasiados juegos de computadora”: tijera para cortar el cable y volver a la cena familiar.

La innovación estuvo en empatizar con los porqués del usuario y hablar su lenguaje cotidiano.

¿Qué aprendimos de un fracaso y una adaptación al contexto?

Los casos de Exquisita y Starbucks muestran que ajustar el producto y la experiencia al porqué del usuario cambia la aceptación.

¿Qué pasó con Exquisita y el rol del ama de casa?

En 1930, los polvos instantáneos para torta fracasaron: el usuario eran las amas de casa y su porqué incluía tradición y rol de preparar la comida para la familia. Una torta lista en minutos chocaba con ese valor.

  • Usuario: amas de casa con fuerte identidad de “hacer la mejor receta”.
  • Fricción: rapidez versus “casero” y “fresco”.
  • Ajuste clave: una marca sumó a Betty Crockett para recomendar incorporar dos huevos.
  • Impacto: el producto empezó a percibirse como más casero, y las usuarias lo aceptaron.

Años después (2017, 2018 seguía utilizándose), el valor del tiempo también jugó a favor, pero el giro determinante fue adaptar la propuesta al porqué del usuario, no al revés.

¿Cómo se adaptó Starbucks al consumo de café en Argentina?

En los 90, la entrada de Starbucks fracasaba. El porqué local del café era social y lento: sentarse con un café y conversar por horas sin apuro. La propuesta original de café rápido no encajaba.

  • Contexto: consumo a la italiana, conversación de 3–4 horas.
  • Decisión: comprar ubicaciones en casas bonitas de un barrio residencial.
  • Experiencia: acondicionar espacios como pequeños livings acogedores.
  • Resultado: la gente eligió Starbucks porque era más cómodo que el bar de la esquina o incluso su casa.

En ambos casos se fortalecen habilidades esenciales: escucha del usuario, empoderamiento de la experiencia de uso, diseño de campañas empáticas y ajuste de la propuesta de valor al contexto y a los roles sociales. También destacan keywords prácticas: depósito, código del mueble, manual amigable, problemas domésticos, renombrar productos, rol del ama de casa, dos huevos, café lento y espacios acogedores.

¿Te gustaría sumar un ejemplo propio o una experiencia donde el porqué cambió tu propuesta? Comenta y contemos más casos juntos.