Cómo adaptar un contenido a varios formatos

Resumen

Adaptar contenidos a distintos formatos es la práctica que te permite transformar una misma idea en piezas diversas para que tu audiencia la reciba según cómo procesa la información. Si trabajas en marketing de contenidos, comunicación o creación editorial, esta es la base para multiplicar el alcance de cada pieza sin generar material desde cero.

¿Qué significa adaptar contenidos y en qué se diferencia de curar?

Adaptar contenidos consiste en transformar una pieza original en distintos formatos para que llegue a la audiencia y genere empatía con su forma de procesar la información. Aunque suele confundirse, no es lo mismo que curar contenido: curar implica seleccionar y compartir material existente, mientras que adaptar implica reformular tu propia pieza en nuevas versiones [01:00].

¿Adaptar contenido es lo mismo que curar? No. Curar es seleccionar piezas externas relevantes para tu audiencia. Adaptar es tomar tu propio contenido y convertirlo en otros formatos como video, audio o texto.

¿Cuáles son los cuatro modelos de aprendizaje aplicados al contenido?

Una referencia muy útil aparece en el Copywriter Handbook, en el capítulo de marketing de contenido, donde se explica que las personas procesamos la información bajo cuatro modelos: leyendo, escuchando, mirando y haciendo [01:20]. No sabes con certeza cómo aprende cada persona de tu audiencia, así que la recomendación es cubrir los cuatro modelos al planificar tus piezas.

Estos son los formatos asociados a cada modelo:

  • Leyendo: ebooks, blogs, newsletters, artículos, estudios de caso y reseñas.
  • Escuchando: pódcast, radio para internet, audiolibros, webinars, seminarios y posteos de audio.
  • Mirando: presentaciones, infografías, entrevistas, memes, GIF y tutoriales.
  • Haciendo: workshops, clases, bootcamps, conferencias, demos, plantillas y juegos.

Los tutoriales pueden ubicarse tanto en mirar como en hacer, según el nivel de interacción que propongan.

¿Qué buenas prácticas seguir al adaptar contenido?

Antes de transformar una pieza, conviene entender en qué canales vas a publicarla y cómo se conecta con tu calendario editorial. Adaptar bien implica respetar las reglas del canal y mantener viva la conversación en distintos momentos del año.

Reconocer formatos y aprovechar efemérides

Identifica los formatos permitidos en los canales donde tienes presencia o donde quieres llegar. Si un tema se enlaza con una fecha específica o una efeméride, planifica reflotarlo cuando esa fecha vuelva a aparecer en el calendario.

Un ejemplo concreto: una megatón realizada en 2019 sobre las experiencias de hombres trans en la menstruación se mantuvo viva cada vez que se hablaba del Día del Orgullo con un hilo de Twitter, o del Día de la Salud Menstrual con publicaciones para redes sociales [03:30]. El contenido original sigue trabajando para la marca años después.

Crear comunidad y sumar a la audiencia al proceso

No olvides el valor de crear comunidad y hacer partícipe a tu audiencia del proceso creativo. Puedes usar historias para que voten la próxima tapa de un libro o el próximo sabor de helado, o consultar experiencias reales para compartir esos aprendizajes en nuevas piezas.

¿Cómo mantengo vivo un contenido publicado hace años? Vinculándolo con efemérides, fechas conmemorativas o conversaciones actuales, y adaptándolo a nuevos formatos como hilos, reels o newsletters cada vez que el tema vuelva a ser relevante.

¿Cómo adaptar un pódcast a múltiples formatos? (ejemplo práctico)

Imagina que tienes un episodio de pódcast de 20 minutos con audio y video. Desde esa única pieza puedes generar versiones para los cuatro modelos de aprendizaje [04:30].

  1. Leer: usa la transcripción para crear un blog en la web que invite a escuchar el episodio completo, o un artículo de LinkedIn.
  2. Escuchar: publica pequeños posteos de audio con fragmentos seleccionados del episodio.
  3. Mirar: corta respuestas o preguntas clave y conviértelas en reels o TikTok. Suma un en vivo de preguntas y respuestas sobre lo que más interesó del episodio.
  4. Hacer: abre espacios de Twitter antes o después del episodio, o una sala de conversación en LinkedIn donde la audiencia pueda hablar con tus invitados.

Con una sola pieza original obtienes al menos seis u ocho derivados que cubren formatos distintos y cubren las distintas formas en que tu audiencia procesa la información.

¿Qué pieza vas a adaptar primero y a qué formatos la llevarías? Cuéntalo en los comentarios.