Narrativas de discapacidad sin capacitismo

Resumen

Crear narrativas sobre discapacidad sin caer en el capacitismo exige repensar cómo la publicidad y el marketing representan a las personas con discapacidad, alejándose de la mirada infantilizadora, dramática o inspiracional que ha dominado durante décadas. En conversación con Valeria Rocha, ingeniera en informática y mentora en Itrarte, surgen claves prácticas para creadores de contenido que quieren aportar a una representación más diversa y real.

¿Por qué la representación de la discapacidad sigue siendo un desafío?

La publicidad y el cine han mostrado a las personas con discapacidad desde un ángulo trágico o aleccionador, muchas veces con personajes interpretados por actores sin discapacidad. Valeria propone romper ese patrón ocupando espacios.

  • Dar protagonismo a personas con discapacidad en la actuación y la creación.
  • Mostrar personajes cuya historia no gire exclusivamente en torno a su discapacidad.
  • Tratarla como una característica más, no como el eje dramático.

Un ejemplo concreto que menciona es Crip Camp, documental sobre un campamento de personas con discapacidad cuyos protagonistas tenían discapacidad y que motivó la instalación de una rampa por primera vez en la entrega de los Oscars [3:00]. Pequeños gestos como ese transforman industrias enteras.

¿Qué es el capacitismo en el lenguaje? Es el uso normalizado de frases como me dejaste muda o no te hagas el sordo que reproducen prejuicios sobre la discapacidad, incluso cuando se dicen sin mala intención.

¿Cómo evitar el capacitismo en chistes y discursos cotidianos?

Valeria es partidaria del humor, pero con una condición clara: que el chiste lo habilite la persona que transita la discapacidad [4:30]. El humor sirve para quitarle dramatismo, no para reforzar estereotipos.

El problema aparece cuando, desde redes o medios, se trata a las personas con discapacidad como seres de luz, ángeles o ejemplos de superación por hacer cosas cotidianas. Esos mitos hay que sacarlos del vocabulario diario. Nadie es inspiracional por levantarse, respirar e ir a trabajar.

¿Qué cuentas seguir para inspirarse al crear contenido?

Si creas contenido y quieres referentes reales, Valeria recomienda varias cuentas que muestran la cotidianidad sin filtros inspiracionales:

  • Repensar la discapacidad, con enfoque crítico sobre la representación.
  • La vida sobre ruedas_ok, dos chicas que narran logística diaria, transporte y acceso a recitales.
  • Rocío Debona, asesora de imagen que habla de moda desde su cotidianidad.

Estas referentes muestran lo que antes costaba encontrar: personas con discapacidad que no centran toda su narrativa en la discapacidad, sino en sus intereses, viajes, trabajo y estilo.

¿Qué campañas de marketing representan bien a las personas con discapacidad?

Valeria destaca a Wheel the World, empresa de viajes accesibles, como ejemplo de campaña bien ejecutada [8:45]. La diferencia está en el enfoque: muestra a las personas con discapacidad disfrutando viajes como cualquier otra persona, no recibiendo asistencialismo.

Esa es la clave para marcas y creadores: posicionar a las personas con discapacidad como sujetos activos, no como receptores pasivos de un favor. Cuando la narrativa cambia de hacer algo por a hacer algo con, el contenido deja de ser capacitista.

¿Qué hace que una campaña no sea capacitista? Que muestre a la persona con discapacidad tomando un rol activo, disfrutando o decidiendo, en lugar de ser objeto de ayuda o inspiración para terceros.

¿Qué prácticas concretas puedo aplicar desde hoy?

Valeria propone acciones que cualquier creador, marca o equipo puede activar de inmediato:

  • Quitar del vocabulario las frases capacitistas al referirte a personas con discapacidad.
  • Revisar si tu espacio de trabajo está adaptado para recibir personas con discapacidad.
  • Ofrecer capacitaciones en accesibilidad dentro de tu equipo.
  • Apoyar plataformas educativas y comunidades como Itrarte, que forman en tecnologías a personas con discapacidad.

Un dato que comparte impacta fuerte: en Argentina, alrededor del 32% de las personas con discapacidad tiene trabajo, y de ese grupo solo el 3% son empleadoras [11:20]. La narrativa de asistencialismo se traduce en cifras reales de exclusión laboral.

¿Por qué importa la capacitación para cambiar la narrativa?

Sin acceso a formación, las personas con discapacidad no pueden ocupar puestos de trabajo ni roles de liderazgo, y la representación en marketing, cine o medios sigue siendo externa. Por eso comunidades como Las de Sistemas o Itrarte, donde Valeria es mentora en cursos de Python, son aliadas para mover el imaginario colectivo.

Cambiar la narrativa empieza en el lenguaje, sigue en el contenido que producimos y se consolida cuando abrimos espacios reales de trabajo y decisión. ¿Qué cuenta o campaña te ha hecho repensar tu forma de crear contenido sobre discapacidad?