Andres Ramirez Restrepo
La siguiente pirámide nos permite entender los distintos niveles de validación que existen de acuerdo al riesgo que toman esas validaciones:
- La comparación → Si un negocio ya existe y es exitoso, es probable que si creas un negocio parecido, tu negocio también sea exitoso.
- La observación → Nos permite entender como interactúan nuestros clientes, qué necesidades tienen y cómo solucionan esas necesidades en este momento. Un beneficio de observar sin antes conversar es qué podemos entender y evitar que nos mientan o cambien el contexto.
- Conversaciones → Al hablar con nuestros clientes podemos obtener puntos de vista que no teníamos con la observación. El problema es que muchas veces no hacemos las preguntas adecuadas. El objetivo no es que nos digan que “nuestra idea es maravillosa”; al contrario, queremos obtener la verdad aunque nos duela (por eso muchas veces nos mienten).
- Falsear → Falsear todo lo que puedas, antes de construir con el objetivo de ponerlo frente al cliente y medir su interés o resultado frente a la solución del problema. Este es el famoso MVP.
- Crear o Construir → Es la mejor forma de validar, sin embargo, requiere más recursos, requiere más riesgos y es donde más decisiones irreversibles.
💡 El objetivo es lograr un nivel de validación lo suficientemente alto para saber que nuestro producto soluciona un problema y que los clientes quieren tener; pero simultáneamente reducir los costos, riesgos y decisiones irreversibles → Esto es lo que se llama el método Lean Startup.