Contenido del curso
Definiendo conceptos: Producto, necesidad y valor
Value Propostition Canvas - Parte 1: El negocio y el cliente
Value Proposition Canvas - Parte 2: El Value Proposition Statement y los mensajes clave
De planeación a implementación: Construyendo tu plan de Producto
- 12

Curva de adopción: early adopters vs masivos
10:25 min - 13

MVP, piloto y prototipo no son lo mismo
08:33 min - 14

Qué es un MVP según Eric Ries
00:34 min - 15

Cómo construir un product roadmap efectivo
13:22 min - 16

Roadmaps reales: el libro de C. Todd Lombardo
00:45 min - 17

Dual Track Agile para diseñadores
Viendo ahora - 18

Dual Track con Scrum en producto
10:08 min
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Dual Track Agile para diseñadores
Resumen
El dual track agile es el método que te permite, como diseñador de producto, colaborar con equipos de ingeniería sin frenar sus ciclos de desarrollo. Aquí entiendes cómo encaja tu trabajo dentro de un ambiente ágil y por qué tu product roadmap no debe quedarse fijo en el tiempo.
¿Por qué un diseñador de producto necesita entender la agilidad?
Cuando terminas tu product roadmap con funcionalidades, responsables y temáticas, tienes un plan estratégico. Pero ese plan se ejecuta en un ambiente ágil, y si no entiendes cómo funciona, terminas estorbando.
El proceso de diseño y sus herramientas no siempre se llevan bien con el ritmo de los equipos de desarrollo. Por eso, conocer estos tracks ágiles te permite pasar de la estrategia a la implementación sin romper la colaboración.
¿Qué es la agilidad en desarrollo de producto? Es un marco de trabajo basado en entregar valor de forma continua mediante pequeñas iteraciones, en lugar de planear todo en un solo ciclo largo de tres o cinco años.
¿Cómo cambió la agilidad la forma de construir productos digitales?
Antes, los productos digitales se planeaban con horizontes de tres a cinco años. Piensa en Microsoft lanzando una versión de Windows cada tres o cinco años: jamás habrían lanzado una por año. Se definía toda la secuencia de trabajo por adelantado y los equipos avanzaban en cadena.
El problema de ese modelo es el riesgo. Tres años en desarrollo de software es muchísimo tiempo, y el contexto en el que defines el producto no es el mismo en el que lo lanzas. Cuando terminas, el objetivo ya cambió o la competencia ya es otra.
Este modelo lineal sigue funcionando para cosas que no cambian rápido, como construir un edificio: la tierra no se mueve en tres años. Pero en software, no aplica.
¿Qué propone el marco de trabajo ágil?
La agilidad propone iteraciones pequeñas. Pruebas algo, lo lanzas, aprendes, ajustas. Estrictamente, lo ágil se define como la entrega de valor continua en el tiempo.
En lugar de esperar tres años para ver resultados, cada tres, seis, nueve o doce meses pones algo en manos de los usuarios y aprendes de ellos. Así te acercas poco a poco a la propuesta de valor que estableciste.
La ventaja: el riesgo se distribuye. Tienes planes pequeños, errores pequeños, aprendizajes constantes y margen para ajustar.
¿Qué es el dual track agile y cómo funciona?
El dual track agile se llama así porque corre en dos tracks paralelos. Mientras un track es de ingeniería y desarrollo, el otro es de diseño y descubrimiento. Ambos se mueven con la misma cadencia.
Los ingenieros se juntan, definen funcionalidades y dicen: "durante los próximos tres meses construimos esto, lo lanzamos y lo mejoramos". En paralelo, tú como diseñador exploras nuevas funcionalidades, haces pruebas o evalúas lo que ellos ya construyeron en el ciclo anterior.
¿Para qué sirve el dual track? Para no esperar a que los ingenieros terminen de construir antes de generar aprendizajes. Diseño e ingeniería avanzan en paralelo, alternándose entre construir y validar.
¿Cómo se ve el dual track en la práctica?
Un ejemplo concreto: un incremento de cinco o seis sprints. Mientras los ingenieros construyen, tú haces lo siguiente:
- Diseñas prototipos y experimentos.
- Reclutas usuarios para pruebas.
- Diseñas pruebas de usabilidad.
- Esperas un entregable de ingeniería para evaluarlo.
En el siguiente sprint, evalúas con usuarios, sacas métricas y bajas las mejoras al equipo. Ellos construyen, tú investigas; ellos te dan algo para evaluar, tú regresas con datos. Esa alternancia es lo que facilita el aprendizaje continuo.
Gracias a esta dinámica, tu product roadmap no queda congelado. Conforme el producto evoluciona, tienes espacio para probar y ajustar.
¿Cómo se conecta el dual track con el backlog del equipo?
Cuando un equipo trabaja con un marco como Scrum, tiene un backlog: la lista completa de tareas que el producto deberá realizar en algún momento, no necesariamente en la próxima iteración.
En ese backlog hay funcionalidades, conceptos, pantallas y flujos que aún no se han probado. De ahí, tú tomas lo que puedes ejecutar desde diseño. No vas a probar la base de datos ni la conexión al servidor: eso es tema de dev. Tú tomas componentes, prototipas, experimentas y validas con usuarios.
El flujo se ve así:
- Tomas tareas del product backlog relevantes para diseño.
- Las exploras, prototipas y validas con usuarios.
- Una vez evaluadas, ingeniería las integra al sprint backlog.
- El equipo las construye dentro de su iteración.
Esta cadencia hace que tú nutras el plan de implementación y, al mismo tiempo, todos trabajen sobre las mismas funcionalidades. No exploras cosas irrelevantes para el producto que están construyendo.
Por eso es clave que comiences con el backlog y con los artefactos que ya usa tu equipo. La mayoría de equipos no solo trabaja con agilidad genérica: usan una versión específica llamada Scrum, y ahí el dual track se integra de una forma muy concreta.
¿Cómo estás integrando hoy tu trabajo de diseño con los ciclos de tu equipo de ingeniería? Cuéntame en los comentarios.