Contenido del curso
Definiendo conceptos: Producto, necesidad y valor
Value Propostition Canvas - Parte 1: El negocio y el cliente
Value Proposition Canvas - Parte 2: El Value Proposition Statement y los mensajes clave
De planeación a implementación: Construyendo tu plan de Producto
- 12

Curva de adopción: early adopters vs masivos
10:25 min - 13

MVP, piloto y prototipo no son lo mismo
08:33 min - 14

Qué es un MVP según Eric Ries
00:34 min - 15

Cómo construir un product roadmap efectivo
13:22 min - 16

Roadmaps reales: el libro de C. Todd Lombardo
00:45 min - 17

Dual Track Agile para diseñadores
08:58 min - 18

Dual Track con Scrum en producto
10:08 min
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Live Class
Tres preguntas para entender un negocio
Resumen
Antes de diseñar cualquier solución, necesitas entender el negocio que la respalda. La estrategia de producto parte de tres preguntas simples que cualquier persona dentro de la empresa debería poder responder, y que reemplazan los conceptos abstractos de misión y visión por algo mucho más útil para diseñadores, product managers y estrategas.
Por qué la estrategia de producto empieza en el negocio
Los productos no nacen en un vacío. Nacen porque una empresa decide invertir y asignar un equipo para construirlos, y ese contexto define todo lo que vendrá después.
La ecuación es directa: de un lado está un negocio con procesos, operación y puntos de contacto; del otro están usuarios o clientes con necesidades, problemas y disposición a pagar. Tu trabajo como diseñador o estratega es conectar ambos lados, y eso solo ocurre cuando entiendes a fondo la parte del negocio.
¿Qué es la ecuación del producto? Es la relación entre un negocio que ofrece algo a través de sus procesos y unos clientes con necesidades reales que están dispuestos a adquirir esa solución.
Misión, visión, valores y principios suelen sonar técnicos y desconectados. Tanto, que mucha gente que trabaja dentro de una empresa no recuerda la misión escrita en su página de acerca de nosotros. Por eso conviene cambiar el enfoque.
Cuáles son las tres preguntas para entender un negocio
En lugar de partir de marcos corporativos, plantea tres preguntas que cualquiera en la organización pueda contestar. Estas preguntas se introducen alrededor del minuto [02:30] del video.
- ¿Quiénes somos?
- ¿Qué queremos lograr?
- ¿Cómo queremos lograrlo?
Con esas tres respuestas obtienes una vista panorámica de lo que el negocio puede, debe y necesita ofrecer a sus clientes.
Quiénes somos: la identidad que hace congruente al negocio
La pregunta sobre identidad define lo que hace única a una empresa y, por contraste, lo que no debería hacer. Por eso no le comprarías zapatos a una marca de café: Starbucks y Nike son funcionalmente distintos.
Responder quiénes somos significa decir si la empresa es de tecnología, automotriz, un banco o una compañía de soluciones financieras. Es la categoría que delimita el tipo de soluciones que tu identidad te permite ofrecer, y aplica también a nivel personal: un diseñador, un programador o un ejecutivo no resuelven los mismos problemas.
Qué queremos lograr: el propósito que define al producto
Muchas empresas se atoran aquí. Un buen ejemplo es Airbnb, que resume su propósito en el eslogan belong anywhere, pertenecer en cualquier lugar.
Airbnb nunca se vio como una empresa de hotelería. Una cadena como Hilton ofrece la misma experiencia en Shanghái que en Nueva York; Airbnb busca lo opuesto: que duermas donde duerme la gente local, comas donde come la gente local y vivas el barrio sin sentirte turista. Articular ese qué queremos lograr es lo que después define el tipo de producto que se puede construir.
¿Por qué Airbnb no es una empresa de hoteles? Porque su propósito no es ofrecer una experiencia estandarizada, sino que las personas vivan cada destino como locales. Ese propósito redefine todo su producto.
Cómo queremos lograrlo: la cadena de valor del producto
Todos los productos son consecuencia de un proceso. Cuando son complejos o tienen implicaciones regulatorias, participan abogados, equipos financieros y operaciones, y ese flujo se conoce como cadena de valor.
Preguntarle al negocio cómo entrega su producto te obliga a mapear el camino entre la idea y el cliente:
- Si se vende a través de una red de distribuidores o de forma directa.
- Si la empresa atiende al cliente final o a un intermediario.
- Si el usuario y el cliente son la misma persona.
Este último punto importa más de lo que parece. En una empresa de productos para bebés, el bebé es el usuario, pero no es el cliente: el cliente es quien paga, y eso cambia por completo cómo se diseña la solución.
Cómo aplicar estas preguntas en tu proyecto
Retoma el proyecto que trabajaste en el curso de principios de producto, ya sea para ti, un familiar, tu empresa o un cliente. La misión es sentarte con las personas del negocio y obtener respuestas concretas a las tres preguntas.
- Define quiénes son: a qué se dedican, qué historia tienen, cómo llegaron ahí y de qué nacionalidad u origen son.
- Define qué quieren lograr: qué solución desean poner en manos de sus clientes.
- Define cómo lo ofrecen: cuál es la cadena de valor o el proceso que siguen para entregar esa solución.
Vas a necesitar tus habilidades de investigación y de diseño para sacar esta información, sobre todo cuando dentro de la propia empresa no haya una respuesta unificada. Ese es justamente el primer paso de la ecuación de producto, y la base sobre la que se construyen las decisiones que verás en las siguientes clases.
¿Cuál de las tres preguntas crees que sería más difícil de responder en el negocio que estás analizando? Cuéntalo en los comentarios.