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¿Qué es un plan de vida? Crea el tuyo en 9 pasos

1876Puntos

hace un mes

El plan de vida (también conocido como proyecto de vida o plan de carrera, entre otros) es un texto personal, fruto del auto-análisis, en el que consignas tus objetivos de manera clara y ordenada, así como la estrategia de acciones concretas a seguir para alcanzarlos. Es un documento que sirve como mapa para navegar hacia la consecución de tus metas.

Empieza por entender lo que es un plan de vida

Como seguro habrás comprobado en tu propia vida, una cosa es tener sueños, metas y objetivos, y otra muy distinta es ponerse en verdad en marcha para lograrlos, perseverando con esfuerzo a lo largo del tiempo.

También habrás notado que cuando te propones lograr algo, pronto enfrentas numerosos obstáculos, entre ellos las muchas distracciones que te roban la atención sobre lo que quieres lograr, hasta el punto de hacerte olvidar por completo tu meta final.

Para salvaguardarse de esto, una de las primeras acciones a llevar a cabo es crear un plan de vida que te ayude a visualizar qué es lo que representa una prioridad para llegar a tener la vida que sueñas. Esto aplica a cualquier ámbito de la vida, desde la carrera profesional, hasta la convivencia en familia, pasando por las relaciones sentimentales, los pasatiempos, la carrera académica o cualquier otro terreno en el que trabajes por alcanzar metas.

El plan de vida no ha de ser, sin embargo, una camisa de fuerza. Por el contrario, debe ser un documento vivo y flexible, que evoluciona con el tiempo, pero siempre con la estrella polar de tus objetivos bien clara y brillante en el firmamento de tu conciencia; pues al tener esto claro, siempre sabes a dónde dirigirte y nunca dejas de tener una brújula para decidir en momentos de duda.

Ante las coyunturas de decisión, basta con preguntarse si la opción a elegir te acerca más y de manera más veloz a tu objetivo o no. Esto implica que el plan de vida es un documento a revisar con periodicidad, para garantizar que permanece siendo una buena guía y fiel reflejo de tus prioridades, tus valores y principios.

No solo se trata del establecimiento de la meta; el plan o proyecto de vida también es el diseño, a manera de mapa de ruta, de las iniciativas o acciones necesarias para alcanzar tus objetivos.

Una recomendación:
Si te interesa ir más allá de esos obstáculos, debes hacerte con buenas estrategias y herramientas. Para eso, visita la Escuela de habilidades blandas de Platzi. Explora, identifica aquello que quieres fortalecer en tu vida y toma los mejores cursos que te conducirán a lograrlo.
A lo largo de esta guía te recomendaré algunos. Sigue leyendo para conocerlos.

¿Por qué es importante tener un plan de vida?

Es fácil caer en el automatismo y navegar a la deriva por la vida, simplemente dejando que el tiempo pase; habitando el mundo y sobreviviendo en él, en vez de vivirlo y sacarle provecho. Dado que el plan de vida te da panorama, dirección y guía, es una armadura poderosa para evitar caer en ese estado. Se trata de una herramienta que te permite tomar control sobre ti mismo y tu vida.

Hay que tener en cuenta que el mundo funciona a partir de una inexorable ley de causalidad: toda acción física o mental genera una reacción, ya sea a corto, mediano o largo plazo, y cada quien (nadie más) puede cosechar esas consecuencias de sus propias acciones.

Cuando vagamos como autómatas por el mundo, controlados por nuestras pasiones, nuestros hábitos o las influencias del entorno, perdemos la libertad sobre nuestras acciones, pero igual tenemos que cosechar sus frutos, nos gusten o no.

Determina tu propósito de vida

Cuando se dispone de metas claras, de un propóstio definido, de referencia y dirección, empezamos a recuperar el control, poco a poco, de nuestras acciones, ya que ahora nacen de decisiones conscientes que buscan encaminarnos hacia donde queremos llegar. Esto es lo que te aporta tener un propósito definido y darle forma en un plan de vida.

Piénsalo así: digamos que te enfrentas a la decisión de comerte un gran banquete o no hacerlo. Si no tienes ningún punto de destino que te sirva para discernir, ni siquiera hay opción a la decisión, pues te encaminarás sin dudarlo hacia aquello que prometa más placer (seguramente devorarás a tus anchas).

En cambio, digamos que has establecido la meta personal de llegar a ser número uno en un deporte y, al día siguiente, tienes una importante competición. Con esto en mente, se abre ante ti la puerta del discernimiento que te llevará al necesario autocontrol, pues reconocerás que tu prioridad no es el placer y podrás tomar la decisión consciente de abstenerte del banquete.

Simple y llanamente se trata de poner en la balanza las circunstancias de tu vida; de sopesarlas con tus valores y objetivos, para elegir aquello que esté más en sintonía con lo que has determinado que te llevará a la meta y te hará avanzar por el camino que has elegido para alcanzarla.

Recomendación:
Puede que en este punto te preguntes “pero… ¿cuál es mi propósito?” Si no tienes la respuesta aún, no te alarnes, existen estrategias para saberlo. Toma el Curso para encontrar tu propósito de vida.
Conoce también una perspectiva diferente y adéntrate en la búsqueda de tu pasión en la vida. Echa un vistazo al blogspot«Cómo encontrar un propósito y por qué es mejor que buscar una pasión».

Crea tu plan de vida en 9 pasos

Ahora que ya sabes de qué se trata esto, es hora de remangarse y ponerse manos a la obra. El plan de vida es una estrategia concreta, razón por la cual no debe quedarse en el plano mental como un montón de ideas sin orden ni dirección. Para lograrlo, simplemente debes seguir algunos pasos.

Puede parecer mucho, pero si avanzas uno a la vez, te darás cuenta de que en realidad es un proceso sencillo, pese a que demande concentración, compromiso y energía.

Esto es muy importante, porque el mismo ejercicio de crear el plan o proyecto de vida es de por sí una muestra contundente de cómo abordar la vida: estableces un objetivo, haces un análisis diagnóstico, creas un plan de acción en un tiempo determinado y avanzas paso a paso hasta alcanzar la meta.

1. Visualiza tu futuro soñado

Este es el momento de volcar sobre el papel lo que llevas dentro, para sentar los cimientos. Para hacerlo, debes permitirte soñar en grande. Si te limitas desde el momento de establecer tus sueños, por temor, porque la razón grita que no podrás o porque se ve demasiado grande, estarás minando el poder creativo de tu voluntad.

Ahora nos es momento de buscar limitaciones y obstáculos. ¡Permítete toda la libertad necesaria!

Si tienes en mente algunas metas concretas a alcanzar, apúntalas desde ya. Sin embargo, es posible que en esta etapa inicial no tengas idea de qué quieres lograr, pues quizá sea la primera vez que te lo preguntas. Y eso está bien; es el mejor punto de partida posible, así que no te preocupes.

Si ese es tu caso, empieza por relajar el cuerpo y la mente; esto te permitirá un mejor flujo de tus ideas y una mayor concentración y claridad. Si la meditación es parte de tus hábitos, este terreno ya lo tienes ganado, si no, puedes usar una breve meditación guiada para relajarte.

Recomendación:
Explora más sobre la meditación y algunos de sus beneficios prácticos con el Audiocurso de meditación para seguir aprendiendo de Platzi.

Una vez relajado, cierra los ojos y visualiza cómo te imaginas, en el escenario más ideal y soñado, en cierta cantidad de tiempo (determina el plazo que consideres más conveniente, pero tampoco permitas aquí limitaciones nacidas de miedos e inseguridades).

Detente cada cierto tiempo y ve apuntando lo que se concrete en tu mente, en diferentes ámbitos (si quieres un panorama más general) o en un ámbito concreto (si quieres un panorama muy específico). Puedes pensarte a ti mismo en lo profesional, en lo sentimental, en la salud, en lo familiar, en el estudio, en relación con tu círculo de amistades, etc.

Quizá estas preguntas te ayuden para dar forma a esa imagen del futuro:

  • ¿Cómo es un día habitual?
  • ¿En qué trabajas? ¿Dónde? ¿Cuánto ganas?
  • ¿Cómo es tu relación con familiares y amigos?
  • ¿Quién te acompaña?
  • ¿Dónde vives y con quién?
  • ¿Cómo eres visto por los demás?
  • ¿Cómo luces físicamente?
  • ¿Cómo te encuentras emocionalmente?
  • ¿Cómo te sientes contigo mismo y con tu entorno?

En este punto es importante que, venga lo que venga, no te juzgues por ello; no conviertas esa imagen soñada en algo que te haga sentir mal por tu estado actual. Por el contrario, esta imagen debe constituir tu ideal. Donde te encuentras ahora es el mejor lugar posible, pues es el punto de partida para llegar a ese sueño.

Empieza desde aquí a cultivar una relación cercana y positiva con ese sueño, para que sea un aliciente, en vez de algo a temer.

Emociónate asumiendo como una certeza el hecho de que lo lograrás; tal y como te emocionas por la expectativa de llegar al destino de un viaje deseado, en el momento en que te subes al vehículo que te llevará hasta allí. Sabes que llegarás; el viaje es un mero trámite, por decirlo así.

2. Realiza un auto-análisis

El segundo paso en la creación de tu plan de vida consiste en reconocer los insumos de los que dispones para lograr lo que visualizaste. El principal insumo (del que todo otro parte) eres tú mismo. Por eso debes hacer un profundo auto-análisis; un diagnóstico de ti mismo.

Este ejercicio no solo te dará el material necesario para seguir adelante con la configuración de tu plan de vida, sino que, de hacerlo con sinceridad y profundidad, puede abrirte puertas que desconocías. El mayor tesoro de sabiduría se encuentra depositado en tu interior, siempre a la espera de ser desenterrado.

Es muy recomendable que para todo este proceso de la creación de tu plan de vida, pero muy en particular para esta etapa de autoconocimiento, busques un lugar tranquilo y silencioso, te desconectes de toda distracción innecesaria, te relajes, te tomes suficiente tiempo y disfrutes del proceso.

No tomes esto como un deber, sino como un regalo que te das a ti mismo.

Cada una de estas preguntas de guía que encontrarás a continuación puede tomarte muchísimo tiempo, así que, ya que tienes un objetivo concreto para este ejercicio, es recomendable que establezcas un límite temporal para cada una. Luego, si así lo consideras, puedes ahondar más en aquellas para las que veas que hay necesidad de ir más a fondo.

  • ¿Quién eres?
  • ¿Qué te apasiona?
  • ¿Quién quieres llegar a ser?
  • ¿Qué tienes a tu disposición para lograrlo?
  • ¿Qué se interpone en tu camino para lograrlo?
  • ¿Qué debes aprender, adquirir o mejorar para llegar a donde quieres?
  • ¿Qué oportunidades tienes a tu disposición de las que puedas sacar provecho para tener éxito?

Esta matriz te servirá para empezar a realizar tu análisis.

Puede serte de utilidad ahondar más sobre la estrategia de identificación de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, también conocido como FODA o DOFA (por sus siglas en inglés). En el Curso de introducción a los negocios online y en la Especialización en Marketing Digital de Platzi podrás encontrar mucho más sobre este tema.

3. Identifica tus valores

Cuando nos lanzamos a la caza de nuestros sueños debemos enfrentarnos a confusión, oscuridad y tormenta. Es normal; es la naturaleza misma de la evolución el hecho de que para avanzar sea necesario enfrentar crisis.

En esos momentos, la brújula, la estrella polar de un punto al que se quiera llegar, es indispensable, pero esta es solo una parte de las herramientas de navegación. El otro gran componente es el de los valores.

Seguramente habrás visto casos de personas que se perdieron a sí mismas en el camino ciego de lograr sus objetivos y que cayeron en el modelo del fin que justifica cualquier medio. Es fácil perderse en la terca obsesión de llegar al objetivo, pasando por encima de las bases que sostienen el camino hacia él.

Para evitar esto, el truco está en identificar de forma temprana cuáles son esos valores, esos principios de vida que no son negociables para ti y que quieres mantener sin importar lo que suceda. Al hacer esto, tienes en tu mapa de ruta; otro elemento que te mantendrá en el curso correcto.

Una vez hecha esta identificación, te darás cuenta de que te servirán para medir tus decisiones. Ya no solo dispondrás de la herramienta de preguntar si la opción que quieras tomar en una decisión te conduce efectivamente hacia el objetivo, sino que también puedes preguntarte si dicha opción está alineada con tus valores de base.

Como beneficio añadido está el hecho de que, cuando tienes tus valores claros, no estás sujeto a la variabilidad ética del mundo que te rodea (mira la historia; el mundo cambia sus valores tan rápido como nos cambiamos de ropa interior); de manera que te vuelves menos influenciable y más confiable como persona.

Este ejercicio de autoconocimiento centrado en valores puede conducirte a verdaderas sorpresas sobre ti mismo y eso te servirá también como materia prima para trabajar.

Ten en cuenta que puede suceder que un valor esté en tu lista de aquellos que quieres en tu vida, pero que aún no lo manifiestes de forma suficiente, por lo que se puede convertir a la vez en una meta.

Estas son algunas preguntas que pueden guiarte en el proceso, pero procura profundizar y pensar creativamente otras tantas que puedan ayudarte a ver más allá de lo evidente:

  1. ¿Cuáles son tus valores innegociables?
  2. ¿Cómo quieres ser visto por los demás?
  3. ¿Qué legado quieres dejar con lo que hagas?
  4. ¿De qué manera quieres impactar al mundo con lo que hagas?
  5. ¿Qué cosas estás en disposición de hacer para alcanzar tus objetivos?
  6. ¿Cuáles no estás en disposición de hacer de ninguna manera?

Recomendación:
Complementa estas estrategias de autoconocimiento y desarrollo personal con el Curso de Inteligencia Emocional de Platzi.

4. Establece objetivos

Este paso es la piedra angular de la construcción del plan de vida. Ya dispones de suficiente conocimiento sobre ti mismo para tener un panorama claro.

Ahora se trata de que aterrices esa información y conviertas tus sueños abstractos en logros materiales concretos. Entre más fácil sea cuantificarlos y reconocer si están siendo cumplidos, tanto mejor. Procura redactar una lista, de la extensión que consideres necesaria, de aquellos hitos concretos que quieres alcanzar.

Una buena práctica es señalar un gran objetivo para cada área de tu vida, de manera que tengas una visual más organizada. Ahora sí es tiempo de poner el pensamiento crítico en marcha y descender al plano de lo que es realista.

Tus objetivos deben ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y posibles dentro de un marco de tiempo (como verás en el siguiente paso).

Otro ejercicio que puede resultarte muy beneficioso es convertir cada uno de esos objetivos en una frase lo más contundente y atractiva posible. Piensa que esto será una especie de mantra, de frase motivacional, que te orientará, al tiempo que te da ánimos para avanzar, sin importar los obstáculos.

Mantén tus objetivos en un lugar visible (o varios) y revisítalos una y otra vez. Conviértelos en recordatorios constantes y con el tiempo quedarán profundamente incorporados en tu conciencia. Debes, a partir de eso, entrenarte, por repetición, a juzgar tus decisiones y acciones según estos objetivos. Si así lo haces, ya no irás a la deriva por la vida; tu dirección estará clara siempre.

Es posible que flaquees y caigas (a todos nos pasa). Eso no importa y, de hecho, es necesario que suceda. Siempre levántate y continúa. Aprende de tus errores y álzate sobre ellos; son peldaños para ascender.

Amplía tu visión sobre la importancia de tener tus metas claras en tu vida y traza tu camino hacia el éxito.

5. Establece un marco de tiempo

El tiempo es un factor ineludible de nuestra existencia como humanos. Por más que queramos tener 48 horas cada día, tenemos que hacer lo mejor que podamos con 24, y si no las aprovechamos, las veremos pasar como agua en un río.

No permitas que la vida se te pase arrepentido por no haber tomado el riesgo de perseguir tus sueños.


Fuente: Pictoline

Establece un marco de tiempo dentro del cual sea realista que logres cada uno de tus objetivos. Ten esos tiempos presentes. El uso de recordatorios de calendario y otras estrategias por el estilo seguramente te será de ayuda.

Al determinar un margen de tiempo para lograr lo que quieres, tienes la capacidad de organizar los pasos a seguir para llegar a la meta, en unidades concretas y realistas. Puedes entonces asignarte tareas puntuales cada mes, semana o día, según sea el caso. Es aquí cuando el plan de vida se convierte en un verdadero mapa, puesto que desglosas tus objetivos en pasos a seguir.

Para evitar que sea abrumador, es recomendable que primero descompongas, dentro del marco de tiempo determinado, cada uno de tus objetivos en hitos a alcanzar, a corto, mediano y largo plazo. Luego, dentro de cada hito, puedes hacer una lista de todos los pasos que consideres necesarios. Esto te dará mucha claridad con respecto a qué tienes que hacer a continuación en el plano del mundo material.

La dependencia encadenada entre unas y otras acciones, hitos y objetivos, en sincronía con el tiempo planteado, te marcará el ritmo que necesitas tener. Así, por ejemplo, puede que tu más grande objetivo dependa de ciertos aprendizajes previos.

Un caso típico es la necesidad de aprender o mejorar las habilidades en un idioma, como paso previo para tener una carrera exitosa dentro de un campo laboral específico. Si para tu plan de vida, como sucede a la mayoría de personas en nuestros días, es necesario el inglés, ya sabes que es algo que tienes que atacar cuanto antes.

Te recomiendo entonces explorar todo lo que te ofrece Platzi English Academy.

Aprende a gestionar tu tiempo y tus recursos

Para que esos pasos que establezcas para llegar a tus metas verdaderamente se cumplan, debes aprender a usar de manera correcta tu tiempo y tus recursos. Muchos hemos aprendido esto a los golpes y sobre la marcha, pero no es necesario hacerlo de la manera dura. En Platzi dispones de excelentes cursos específicamente diseñados para este fin.
Aquí van los imperdibles. Si aplicas lo que aprendas en ellos, tu vida se transformará. ¡Garatizado!

Lectura recomendada:
«¿Qué necesitas para una gestión efectiva del tiempo en el trabajo?»

6. Determina tus prioridades. Elige cómo vivir

Debes tener en cuenta una realidad: puedes tenerlo todo, pero no al mismo tiempo. El camino al éxito en la consecución de tus metas requerirá ciertos sacrificios. Esto es inevitable. Debes entonces hacer espacio en tu vida; desechar lo viejo para que pueda entrar lo nuevo.

Se trata de determinar qué es prioritario para ti ahora que sabes a dónde quieres llegar y tienes un mapa que te indica los pasos a seguir.

Es también importante recordar que para llegar a la meta, debes convertir estas elecciones de las prioridades para tu vida en una práctica constante. Debes generar hábitos positivos conducentes a la victoria. Para que dichos hábitos se generen, se requiere repetición, constancia y paciencia.

Pero esto trae un beneficio añadido y es que, por el mismo principio de que se debe dejar espacio quitando de una cosa para que venga otra, cada que integras en tu vida un buen hábito, uno malo será arrinconado y finalmente desechado.

Realiza un análisis de prioridades siguiendo estas preguntas:

  1. ¿Cómo está tu vida en este momento comparada con lo que quieres lograr?
  2. ¿Qué debes seguir haciendo?
  3. ¿Qué debes hacer mejor?
  4. ¿Qué debes empezar a hacer?
  5. ¿Qué debes dejar de hacer?

Una buena forma de abordar esto es evitar caer en el pensamiento de que el sacrificio en pro de las prioridades es un acto de privación. En cambio, puedes verlo como un acto de inversión.

Los hábitos

Ahora que has identificado qué seguir haciendo, qué hacer mejor, qué empezar a hacer y qué dejar de hacer, has entrado en el territorio de los hábitos. Debes saber que una de las claves para tener éxito en el cumplimiento de tu plan de vida es crear, fortalecer y afianzar hábitos positivos que aporten bienestar, y erradicar los hábitos negativos que solo te restan. En el Curso para crear hábitos positivos descubrirás herramientas efectivas para lograrlo.

Lectura recomendada: «La importancia de crear hábitos positivos en tu vida».

7. Escribe tu plan de vida

Las bases están en este punto listas y solo falta que dejes volar tu pluma para consignar una especia de resumen de todo este trabajo. Este texto te servirá como un mapa más detallado durante tu viaje.

No hay un modelo absoluto para esto, permítete ser creativo, ponle cariño a tu plan de vida. Lo importante es que en él incluyas con claridad tus objetivos y los pasos a seguir para alcanzarlos. La idea aquí es tener un documento que te ayude a ver con orden y perspectiva qué hacer en cada momento.

Este será, por decirlo así, tu manual de usuario. Puede parecer una gran tarea, sobre todo si no tienes por costumbre escribir, pero te darás cuenta de que, al seguir esta guía paso a paso, para cuando llegues a este punto, tendrás todo listo y nada más será cuestión de organizarlo en el papel.

Verás que se siente como si se escribiera solo, porque construiste todo el edificio y ahora simplemente tienes que encargarte de los acabados.

8. Revisa periódicamente, modifica el rumbo, pivota

De vez en cuando, vuelve a tu plan de vida y relee. Durante ese ejercicio periódico podrás observar si con el tiempo te has ido apartando del camino trazado. Eso no es algo negativo. Tu ruta puede irse modificando porque inicialmente fue dibujada desde supuestos, sueños e ideales, pero cuando te vas enfrentando con la realidad material y sus retos, tienes que pivotar, cambiar drástica o sutilmente de curso y volver a encaminarte.

Debes entonces discernir si eres tú quien debe acomodarse para volver al curso inicial establecido, o si acaso tu plan necesita ajustes que lo mantengan alineado y aterrizado. Lo importante aquí es no violar ni tus valores ni tus objetivos profundos.

Eso sí, ten en cuenta que el proceso de transformación de perseguir con empeño tus sueños implica un constante aprendizaje y autoconocimiento, pues estás creciendo y evolucionando; no es raro que descubras que tus objetivos escondían otros más profundos, más relevantes y ambiciosos. Ese descubrimiento es una aventura maravillosa a la que es muy recomendable entregarse con gratitud y actitud aventurera.

9. Ponte en acción

Uno de los primeros obstáculos a vencer en cualquier empeño es reunir la suficiente fuerza de voluntad para arrancar. Tal y como cuando vas a subir una cuesta en bicicleta y la primera pedalada requiere una enorme cantidad de energía. No es gratuito que el proverbio diga que “un viaje de mil millas empieza con un solo paso”. Hay que ponerse en acción.

La ventaja a tu favor es que el mismo ejercicio de este proceso de 9 pasos se convierte en un poderoso dispositivo que reúne, organiza y focaliza tu fuerza de voluntad; de manera que esa pedalada inicial fluya con mucha facilidad. Te sorprenderá posiblemente con cuánta.

Sin embargo, es fundamental no caer en el engaño (y esta es una treta que a todos nos ataca al intentar salir de nuestra zona de confort) de pensar que ya llegaste por el hecho de haber hecho este trabajo inicial. No hay duda de que habrás ganado mucho terreno al hacerlo, pero hay que pasar del papel a la acción.

Seguro habrás recibido montones de grandes revelaciones sobre ti mismo durante el proceso. Ahora es tiempo de elevar tu vida a la altura de todo eso que has recibido, mediante la puesta en marcha de las acciones concretas que determinaste en la escritura de tu plan de vida.

Alguien muy sabio (te invito a descubrir quién) dijo alguna vez:

Andrés
Andrés
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12106Puntos

Esta fue una lectura hermosa y quisiera completarla, si es que eso es posible, con los mensajes que me ha dejado el libro de Ética para Amador de Fernando Savater:

Al elegir lo que quiero hacer voy transformándome poco a poco. Todas mis decisiones dejan huella en mí mismo antes de dejarla en el mundo que me rodea.

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Ante todo gracias por compartir esta sabiduría de vida; desde mi punto de vista lo mas complicado es luchar en contra de los pensamientos que a veces te llevan a contradecir tus decisiones, pero con un plan bien estructurado el tiempo nos ha de dar la razón. Saludos.

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Voy a dejar esta perlita que me encontré ayer y que habría sido genial incluir en el texto:

“The things you need in life are those that will help to fulfill your dominant purpose. Things you may want but not need may lead you aside from that purpose. It is only by making everything serve your main objective that success is attained” (P.Y.)

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Que gran artículo. Quiero agradecerte Andrés por compartirnos estos puntos para interiorizarlos, analizarlos y poner en marcha nuestro plan de vida. Actualmente estaba perdido sin tener un rumbo viendo con el tiempo se iba en un río, pero con este artículo las ideas, propósitos y objetivos se volvieron más sólidos.

Teniendo en cuenta esto los hábitos son muy importantes en la vida, nos ayuda a definir quienes somos y a trabajar en quien queremos ser, a superarnos a cada vez más.

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Gracias platzi por todo lo que impactas en nuestras vidas

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Excelente articulo, muy a lugar para estos tiempos en los que parecemos ir corriendo por la vida haciendo de todo sin encontrar un rumbo y un objetivo. Muchas gracias por compartir esta información

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Gracias, me hace falta un plan de vida, a ver si lo hago.