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    Métodos de pruebas de usabilidad según Nielsen

    Resumen

    Elegir el método correcto de pruebas de usabilidad puede definir si tu producto se entiende o se ignora. Jakob Nielsen propone tres ejes para clasificar estas pruebas y encontrar la que mejor se adapta a lo que necesitas validar, ya seas diseñador, product manager o investigador de UX.

    La decisión depende de tres variables: qué quieres observar, en qué contexto lo harás y si necesitas datos numéricos o impresiones cualitativas. A partir de ahí, todo se vuelve más sencillo.

    ¿Qué diferencia hay entre métodos actitudinales y conductuales?

    Esta primera distinción responde a una pregunta básica: ¿quieres saber qué dice la gente o qué hace la gente? [01:00]

    Los métodos actitudinales se enfocan en lo que las personas opinan o piensan de tu producto. No necesitas mostrarles cómo funciona, solo recoger su perspectiva. Aquí entran los focus group, las entrevistas de usuario y el card sorting, donde haces encuestas para conocer cómo organizan mentalmente la información.

    Los métodos conductuales, en cambio, observan cómo la gente interactúa con el producto. Algunos ejemplos son los mapas de calor con herramientas como Hotjar, las pruebas A/B y las pruebas de cinco segundos.

    ¿Qué es una prueba de cinco segundos? Le muestras un diseño a un usuario durante solo cinco segundos y le pides que describa qué recordó o entendió. Sirve para validar qué información se transmite de inmediato.

    ¿Para qué sirve una prueba A/B? Para comparar dos versiones de un mismo diseño (versión A y versión B) y ver cuál tiene mejor interacción. Es ideal cuando dudas entre dos textos de botón, dos formularios o dos disposiciones de campos.

    ¿Cómo influye el contexto de uso en la elección del método?

    El segundo eje que propone Nielsen tiene que ver con cómo la gente usa el producto durante la prueba [03:30]. Aquí distingue tres escenarios.

    • Uso natural: el usuario interactúa con el producto sin que tú lo guíes. Ejemplos: pruebas A/B, pruebas de cinco segundos y estudios etnográficos, donde observas a la gente en su ambiente cotidiano.
    • Uso escrito: tú das instrucciones y tareas específicas al participante. Aquí entran las pruebas de usabilidad, que pueden ser moderadas (estás presente guiando) o no moderadas (el usuario realiza la prueba solo).
    • Uso híbrido: una combinación entre lo natural y lo escrito.

    Las pruebas moderadas y no moderadas también pueden ser presenciales o remotas. En las remotas, el participante se conecta por videollamada u otra plataforma, lo que abre la puerta a investigar usuarios en cualquier parte del mundo.

    ¿Pruebas cuantitativas o cualitativas: cuál necesitas?

    El tercer eje define si tu objetivo son datos duros o comprensión profunda [05:30].

    Las pruebas cuantitativas devuelven números: cuántas personas hicieron clic, cuántas completaron una tarea, cuántas eligieron la versión A. Son útiles cuando necesitas estadísticas para presentar a un cliente o jefe. Ejemplos: mapas de calor, pruebas A/B, pruebas de cinco segundos y encuestas.

    Las pruebas cualitativas se centran en la calidad de la interacción. No te interesan los números, sino entender cómo y por qué la gente usa tu producto. Aquí están los focus group, las entrevistas y los estudios etnográficos.

    Las pruebas de usabilidad moderadas y no moderadas se ubican en un punto intermedio: pueden generar tanto datos cuantitativos como observaciones cualitativas, dependiendo de cómo las diseñes.

    ¿Qué preguntas debes hacerte antes de elegir tu prueba?

    Después de revisar los tres ejes, la decisión final depende de tu situación específica [07:30]. Hazte estas preguntas antes de comprometerte con un método:

    1. ¿Cuánto tiempo tienes? Si necesitas resultados rápidos, una prueba de cinco segundos o una A/B funciona mejor que un estudio etnográfico.
    2. ¿Quieres observar o entrevistar? Si buscas opiniones, ve por entrevistas o focus group. Si buscas comportamiento, opta por mapas de calor o pruebas de usabilidad.
    3. ¿Necesitas observar en ambiente natural o guiado? Esto define si haces un estudio etnográfico o una prueba moderada.
    4. ¿Necesitas métricas? Si tu jefe pide datos, prioriza pruebas cuantitativas.
    5. ¿Cuál es tu presupuesto? Algunas pruebas son baratas y rápidas, pero las moderadas suelen requerir incentivos para los participantes, lo que aumenta el costo.

    ¿Qué método de prueba elegir si tengo poco tiempo y presupuesto? Las pruebas de cinco segundos o las A/B son rápidas, baratas y no requieren incentivos. Te dan datos accionables sin grandes inversiones.

    ¿Cómo se relacionan todos los métodos en un solo gráfico?

    Nielsen organiza estos métodos en un gráfico de dos ejes que vale la pena tener cerca [09:30]. En el eje horizontal, de izquierda a derecha, encuentras los conductuales (estudios etnográficos, mapas de calor, pruebas de usabilidad, A/B y cinco segundos) y los actitudinales (focus group, entrevistas, encuestas web o por email).

    En el eje vertical, de abajo hacia arriba, distingues lo cualitativo (focus group, entrevistas, estudios etnográficos) de lo cuantitativo (A/B, cinco segundos, encuestas).

    Las pruebas de usabilidad moderadas y no moderadas se sitúan en el centro porque pueden funcionar en ambos lados según el diseño que les des. La leyenda del gráfico también marca cuáles son naturales, cuáles escritas y cuáles no requieren uso del producto, como las encuestas o los focus group, donde no necesitas mostrar nada para obtener respuestas.

    Este mapa visual te ahorra horas de duda al planear una investigación. Cuéntame en los comentarios qué método has usado y cómo te ha funcionado.