Curso de Análisis Financiero con Excel

Escenarios y sensibilidad en Excel para finanzas

Curso de Análisis Financiero con Excel

Contenido del curso

Escenarios y sensibilidad en Excel para finanzas

Resumen

El análisis de escenarios y sensibilidad en Excel te permite anticipar cómo se comporta un negocio cuando cambian variables como ventas, costos o tasas de interés. Es una herramienta clave para cualquier persona que proyecta finanzas y necesita tomar decisiones con datos, no con corazonadas.

La idea central es sencilla pero poderosa: un escenario ocurre cuando varias variables cambian al mismo tiempo, mientras que la sensibilidad estudia el cambio de una sola variable para ver cuál impacta más en el resultado. Con esa distinción clara, podemos modelar el futuro de un negocio como Casa Palma con tres versiones: conservador, base y optimista.

Cuál es la diferencia entre escenario y sensibilidad

Esta es la base conceptual de toda la clase y conviene entenderla antes de tocar Excel.

Piensa en un viaje. Si empieza a llover, sube el precio de la gasolina y además no encuentras hospedaje, todo cambiando a la vez, eso es un escenario. Es la combinación de varias variables moviéndose juntas lo que forma un escenario completo [00:14].

La sensibilidad, en cambio, aísla el problema. Solo no encuentras hospedaje, o solo sube la gasolina. Así ves con claridad qué variable golpea más fuerte tu resultado [00:36].

¿Qué diferencia hay entre escenario y sensibilidad? Un escenario mueve varias variables al mismo tiempo (ventas, costos, tasas). La sensibilidad cambia una sola variable para medir su impacto individual en el resultado.

Cómo se construye un escenario conservador, base y optimista

Un escenario no es un solo número: es un conjunto de variables trabajando juntas. Tú decides cuántas incluir según tu negocio, pero la combinación de esas variables es lo que define cada escenario [01:47].

Para Casa Palma se arman tres versiones y se comparan sus números. El punto de partida siempre son las ventas del año anterior, que se multiplican por uno más el crecimiento proyectado en cada escenario [02:20].

De ahí se desprende el resto de la estructura financiera:

  • El costo por ventas se calcula multiplicando las ventas por el porcentaje de costo pronosticado.
  • El margen bruto es la diferencia entre ventas y costo, que en el ejemplo llega al 48% [03:19].
  • El Opex suma nómina, renta, servicios, marketing y depreciación, cada uno con su propio crecimiento.

Un detalle muy práctico: si una variable como servicios no tiene un crecimiento definido, la recomendación es aplicar al menos la inflación para que los montos salgan coherentes [04:20]. En el ejemplo se usa un factor de 1.5.

Cómo se calcula el EBITDA, la utilidad neta y la caja final

Aquí es donde el modelo empieza a mostrar la salud real del negocio.

El EBITDA se obtiene restando el Opex al margen bruto y volviendo a sumar la depreciación, porque el EBITDA se mide antes de intereses e impuestos [05:20]. En el ejercicio representa un 27.5% sobre ventas.

La utilidad neta agrega dos elementos más: los gastos financieros y los impuestos. La fórmula toma el EBITDA, resta depreciación, resta el gasto de financiamiento (la tasa multiplicada por la deuda total tomada de la hoja de apalancamiento) y aplica uno menos la tasa de ISR [06:16].

¿Por qué se suma la depreciación en la caja final? Porque la depreciación es un gasto contable que no salió realmente de tu caja. Por eso al saldo inicial le sumas la utilidad neta más la depreciación para obtener la caja final [07:30].

Qué mide el indicador deuda entre EBITDA

Este es uno de los indicadores que el banco vigila de cerca, así que vale la pena entenderlo bien.

La deuda total se divide entre el EBITDA. En el ejemplo el resultado es 0.3, lo que significa que el negocio podría liquidar todas sus deudas en aproximadamente cuatro meses, algo extremadamente sano [08:35].

Aquí entra el covenant, un límite que define el banco. Con una fórmula sencilla puedes validarlo: si el indicador es menor a 2.5, la celda muestra que sí cumple; en caso contrario, marca que no [09:00]. En este caso, Casa Palma cumple sin problema.

¿Qué es el covenant en finanzas? Es una condición que el banco establece, como no superar cierta relación deuda/EBITDA. Si tu indicador queda por debajo del límite (por ejemplo 2.5), cumples el covenant.

Cómo armar la tabla de sensibilidad en Excel

La tabla de sensibilidad te deja ver cómo reacciona el EBITDA cuando cruzas dos variables: el crecimiento del negocio y el crecimiento de los costos.

El proceso empieza tomando el dato del año pasado y fijándolo con la tecla F4. Luego se multiplica por uno más el crecimiento buscado (fijado en una dirección) y por uno menos el incremento de costo (fijado en la dirección inversa) [09:44]. A ese resultado se le resta el Opex y se le suma la depreciación.

Para llenar toda la tabla usas un copiar y pegar, y aquí aparece un aprendizaje clave sobre los errores de fórmula:

  1. Los datos que cambian según cada escenario se fijan de forma cruzada (fila o columna).
  2. Los datos constantes, como el Opex y la depreciación, deben fijarse por completo con F4, bloqueando fila y columna.
  3. Sabes que un dato es constante porque no cambia sin importar el escenario en el que estés [11:00].

Cuando corriges esos fijados y vuelves a copiar la fórmula, el EBITDA se calcula correctamente en toda la matriz. Ese pequeño ajuste en las referencias absolutas es lo que separa una tabla que funciona de una llena de errores.

El reto que queda sobre la mesa es completar los escenarios base y optimista con los mismos cálculos. ¿Ya intentaste armar el tuyo? Cuéntame qué variables elegiste incluir en cada escenario.