Ciclo de vida del cliente
Es el conjunto de etapas por las cuales atraviesa tu cliente desde que sabe que existes hasta que finaliza su relación comercial con tu marca, hoy en día es importante conocer que piensa y que desea el cliente y como es su relación con tu marca, buscando que nuestras interacciones con el cliente generen esas emociones positivas.
Debemos tener claro en qué las acciones a lo largo de este ciclo siempre serán responsabilidad de tu marca a través de las acciones emprendidas para dar a conocer, atender al cliente, aclarar sus dudas y lograr que la venta se haga efectiva.
Actualmente las compañías a nivel mundial han volcado los esfuerzos en el fortalecimiento de las estrategias enfocadas a priorizar el mejoramiento de las vivencias de los clientes, a través precisamente de las etapas del ciclo de vida y han valorado estos esfuerzos sobre lo que hacían antes, que era solamente dedicarse a buscar nuevos clientes.
Los clientes esperan una travesía agradable y de calidad, están esperando que cumplas cada una de las promesas y que sobre todo les entregas un trato humano, por tanto, es elemental que te preocupes por cuidar lo que le estás haciendo pensar y sentir en cada una de las ocasiones en que ellos se relacionen contigo cada vez que acudan a ti buscando tu asesoría y tu direccionamiento.
Haz que su paso por tu servicio sea relevante, y acorde a sus expectativas, dado que entre más altas sean las expectativas que le des a tu cliente, menor es el grado de tolerancia al error que ellos van a aceptar, no basta con cumplir promesas de compra, sino se debe generar conexión emocional para llevar al cliente a la lealtad, esto se logra conociendo al cliente, sus necesidades, expectativas y deseos.
Conciencia: Es el periodo en el que el cliente no nos conoce, y nuestra tarea es la de generar la conciencia de que existimos, generar las acciones necesarias para lograr atraerlos a nosotros,
Interés: Cuando el cliente ya está interesado en nuestros productos o servicios y genera un acercamiento a nuestra marca, esta etapa se debe cuidar con especial detalle, con muchas estrategias de marketing, automatizando las primeras conversaciones y cuidar el contacto humano que se genera con él.
Compra: Aquí empieza el juego, cuando el cliente realiza la compra, se debe conservar esa atención que se logra generar con el cliente, se debe generar un contacto constante, ofrecerle productos o servicios adicionales (Cross Selling) o agregar valor a tu producto ofreciendo algo mejor y más valorizado (Up Selling).
Retención: Aquí se debe lograr que el cliente comparta sus experiencias, su retroalimentación, preguntar cómo se siente con el producto, lograr que compren más y estar en continuo contacto, la compra y la retención están íntimamente ligadas.
Lealtad: Todas las marcas anhelan y trabajan por clientes leales a sus marcas, esto se materializa solo cuando el cliente comienza a sentir una conexión genuina con tu marca, no solo con los productos, sino con la calidez de la interacción en las demás etapas del proceso, por esta razón se debe seguir fortaleciendo el servicio en todas las etapas, poniendo al cliente en el centro y haciéndolo sentir valorado. Un cliente leal a tu marca multiplica las posibilidades de incrementar las ventas dado a que es un embajador que recomendará tu marca con su círculo más cercano.
Cuesta 5 veces más venderle a un cliente nuevo que mantener a un cliente fidelizado.