En mi ámbito laboral cuento con un equipo de trabajo establecido con el que he logrado desarrollar una relación laboral eficiente, basada en la comunicación, la confianza y el compromiso con los objetivos institucionales. Actualmente, en la Contraloría General de la República participo en proyectos de soporte tecnológico y mejora de procesos, donde cada integrante aporta sus conocimientos y experiencia para garantizar resultados oportunos y de calidad.
La definición clara de roles y responsabilidades ha sido fundamental para optimizar el trabajo colaborativo, reducir tiempos de respuesta y fortalecer la coordinación entre las diferentes áreas. Gracias a ello, hemos logrado afrontar retos técnicos y operativos de manera organizada, promoviendo un ambiente de respeto y aprendizaje continuo.
Respecto al teaming con stakeholders externos, considero que el reto más grande es alinear expectativas, prioridades y tiempos de ejecución entre las diferentes entidades, proveedores o áreas involucradas. En muchas ocasiones, cada actor tiene objetivos, necesidades y niveles de conocimiento distintos, lo que puede generar dificultades en la comunicación o retrasos en la toma de decisiones. Para superar este desafío es indispensable mantener canales de comunicación efectivos, establecer acuerdos claros desde el inicio y fomentar relaciones basadas en la colaboración y la confianza mutua.
Esta experiencia me ha permitido comprender que el éxito de un proyecto no depende únicamente del conocimiento técnico, sino también de la capacidad de construir relaciones sólidas, coordinar esfuerzos y trabajar de manera articulada con todos los actores involucrados.